ene 31 2010
Editorial: El último que apague la luz.

Esto es lo que, cada vez más, se oye por los pasillos de nuestra nueva y reluciente compañía aérea. Son momentos difíciles y las reacciones no se están haciendo esperar.
Hace no demasiado tiempo que cambiábamos de imagen, de una imagen absolutamente instaurada en el mercado de las aerolíneas en España cambiamos a otra más novedosa. Otra más novedosa que se encargó a una compañía que cobró una barbaridad, con lo fácil que habría sido sacar un concurso interno o un concurso en la web, igual que hicieron para pedir votaciones para los dos logos finalistas de dicha empresa. Habría sido mucho más barato y, realmente, el resultado habría sido bien parecido.
