dic 06 2011
Aviación: El mejor asiento de un B777
EL VIAJE
El otro día viajé a Kuala Lumpur (Malasia) por motivos de trabajo. Tenía que hacer una pre-auditoría del servicio que se le dispensa al pasajero a lo largo de todas las estaciones del viaje. Desde reservas, facturación, sala VIP, embarque, servicio a bordo y el servicio a la llegada.
Desde Jeddah a Kuala Lumpur hay como nueve horas de vuelo, así que no, no es un vuelo fácil. Sobrevuelas la península arábiga, la entrada del Golfo Pérsico, bueno, más bien Omán, el mar arábigo, India, Sri Lanka (antiguo Ceilán) y el Golfo de Bengala para llegar a Malasia, más o menos…
Todo eso para llegar allí, pernoctar y volverme al día siguiente, una paliza…
LA ANÉCDOTA
La anécdota del viaje fue que tenía que haber ido unos días antes pero no pude. Después de hacer todo el proceso de check-in y llegar hasta el control de pasaportes el militar del control me preguntó dónde estaba mi visado. El caso es que para ir a Malasia no necesito visado malayo pero en Arabia Saudí hay una cosa que se llama “Exit-re-entry visa”. Uno puede estar aquí trabajando, tener su visado, su tarjeta de residente pero no puede abandonar el país sin que le den autorización a reentrar después. Curioso, ¿no?.
El procedimiento es muy sencillo, se rellenan unos formularios, se entrega una foto y el pasaporte y te grapan al pasaporte una hoja donde pone que puedes regresar de nuevo con un plazo de uno o dos meses para estar fuera, dependiendo del visado que hayas pedido.
Bueno, pues yo no lo tenía… con las prisas de que mi compañía me emitiese el ticket me olvidé por completo. Mi cara debió de haber sido de órdago porque tuve que regresar al check-in, explicarles que no tenía visado, cancelar mi viaje, ir a equipajes, esperar más de cuarenta minutos a que descargaran mi maleta de la bodega y me la devolvieran y, lo que es peor, aguantar los chistes de todos mis compañeros durante los siguientes días.
EL VIAJE, ¡AHORA SÍ!
Una vez hube solventado el tema del visado volví a intentar el viaje, ahora sí, sin complicaciones.
Bueno, casi sin complicaciones… tenía asiento de clase Business pero me hicieron un “downgrade” (pasar a una clase inferior) de acuerdo a una serie de normativas internas sin sentido.
Aún así yo estaba allí dispuesto para hacer mi auditoría.
Tenía asiento de salida de emergencia en el B777, al lado de la L3 (la tercera puerta por la parte izquierda del avión) y como siempre hago, y no lo hago a propósito, comencé a cabecear mientras hacían taxi y se disponían a despegar. Es superior a mí. El run-run del aire acondicionado, los motores, el leve movimiento, la luz tenue o apagada… todo ayuda.
Cuando abrí los ojos en carrera de despegue la azafata me dijo que, casi mejor, era que me cambiara a una de las filas del final, que había sitio de sobra y, si me ponía en el centro, podría, literalmente dormir como en una cama.
Aunque no dormí más porque el tema era la auditoría, y para eso uno sigue siendo muy profesional, descubrí el encanto de la última fila.
En el B777 de Saudia la configuración de asientos es 3-4-3 excepto en el final del avión que como se va estrechando para dar forma a la cola del avión se convierte en 2-4-3. Una peculariedad de este avión es que en el centro, detrás de la última fila y antes del galley trasero se encuentra un “prayer area” (un área para rezar). Como lo oís… para los musulmanes es de importancia máxima poder tener un sitio para rezar cuando así se lo exigen sus costumbres. Aunque, según tengo entendido, cuando viajan pueden reducir la frecuencia de los rezos, aún así, la compañía les ofrece un espacio.
La última fila, entonces, está justo delante de esa zona y tiene espacio suficiente para recostar el asiento, perfecto. Además se da la casualidad de que como el galley trasero está tan cerca, cuando dan el servicio de comida eres de los primeros en ser servidos por la azafata que se encarga de tu sección de avión porque aquí sirven de atrás hacia delante y no al contrario.
Como eres de los primeros en ser servidos el pan te llega medianamente caliente, lo cual es un gozo.
No sólo eso sino que el lavabo lo tienes cerca pero no tan cerca como para que el trasiego de pasajeros no te deje descansar.
Si, además, en esa ruta, no se prevé que lo llenen, puedes tener los cuatro asientos para ti solito con las cuatro almohaditas.
CONTRAS
Pero claro, no todo iban a ser parabienes. El contra de esta localización dentro del avión es que para desembarcar, si lo haces por pasarela, puedes tardar mucho.
Otro contra es que en caso de accidente… bueno, en caso de accidente qué más da, a las estadísticas nos remitimos.
Saludos / José D.
3 Respuestas, ¡anímate y comenta tú también!

Hola Aerum,
O cómo conseguir que el viaje sea toda una aventura.
Ahora incluso, al llegar a casa.
http://www.blogaboutmadrid.es/2011/12/musica-en-la-t4-de-madrid-barajas/
Saludos!
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Estamos esperando unas pocas palabras,unas felicitaciones,unos buenos pensamientos para el año siguiente….aunque yo desde España os deseo lo mejor para el 2012!
Un abrazo muy fuerte!
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Desde luego!
Ni falta hace pedirlo! Desde aquí os deseamos TODO lo mejor para un 2012 lleno de sorpresas!
Saludos!
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